miércoles, 28 de abril de 2021

Periodismo Internacional 4

 

- La geopolítica a media mañana y cuatro días después - 

El mundo con Floyd y el olvido con Tulsa

Disclamer: Lo expuesto en este artículo se basa en la fuerza de los argumentos periodísticos y, en mayor medida, la sagacidad literaria. Las referencias utilizadas para las publicaciones son de sitios web que AddBlock me deje visualizar. .

En un mes se cumple el aniversario del asesinato de George Floyd el 25 de mayo de 2020. En un mes se cumplen 100 años de la Masacre de Tulsa el 31 de mayo. Así de caprichoso es el tiempo y sus círculos viciosos. 

Felipe Jaimes Lagos

fjaimes394@unab.edu.co 

28 de abril


Apunto de cumplirse un año del asesinato de George Floyd, el caso llegó al borde del final con la condena de los exagentes implicados. Una condena de 40 años de cárcel es un mensaje claro de que Estados Unidos y la nueva administración Biden tienen puesto el oído en el revuelo civíl.

Ya hay oídos en la Casa Blanca, falta ver si en la geopolítica de los 50 estados todavía rondan las máscaras blancas y puntiagudas. Porque Derek Chauvin es solo una de las miles de personas que resolvieron las diferencias a punta de violencia desmedida e irracional. 

Para el mundo: la imagen 

Chauvin junto a sus compañeros J. Alexander Kueng, Thomas Lane, y Tou Thao fueron los nombres en el ojo del huracán hace un año. Con una pandemia global de por medio, el vecindario de Powderhorn, en la ciudad de Mineápolis, Minesota, fue el epicentro del segundo mayor evento del 2020. Con el movimiento Black Lives Matter, no solo se evidenció el paso cambiante de una sociedad, sino también una señal evidente pero discreta de cómo las personas del común son capaces de exigirle acciones a un estados. En este caso, las personas exigieron acciones a Estados Unidos.

United Stades of America fue el punto de mira mundial por sus imágenes de protesta nacional en medio de la pandemia global. La imagen para los demás países fue de un creciente caos. No era una guerra civil, pero si un masivo statement de inconformidad por parte de la población estadunidense. Así es como los ojos de quienes vivían en vecindarios, barrios, pensiones y mansiones se encontraron al mismo nivel de quienes tenían el poder tanto policial como legislativo y judicial. 

Sucesos como estos hacen recordar a la década del 40 con el Movimiento de independencia de la India contra el Raj británico. Sucesos como estos hacen temblar a cualquier gabinete de gobierno, sin importar si es de izquierda, derecha, capitalista o comunista. Es claro que la disconformidad de multitudes de personas es un arma que ningún estado es capaz de evitar, solo basta con mirar hacia oriente y preguntarle a Myanmar.

Para el olvido: la historia



El caso Floyd dio la vuelta al mundo gracias a las redes sociales, gracias a estas el movimiento se expandió en todas las culturas y contextos. Debido a la presión social y al interés de tomar las riendas del país de nuevo, la justicia norteamericana ha condenado a quien usó la fuerza desmedida. Tarde y con rebajas de condena, pero se esta condena se vive como un triunfo para la justicia.

No obstante, en el mismo país donde se hondea la bandera de las barras blancas y rojas, ocurrieron y siguen ocurriendo más casos Floyd, aunque sin redes sociales que causen revuelo. El país del presidente Joe Biden sigue con una máscara de igualdad para todos, pero detrás se esconde una historia constante de odio que no parece acabarse. Prueba de los matices estadunidenses, es que así como hoy se cree que hay justicia, hace casi 100 años sucedió el peor incidente de violencia racial en la historia de Estados Unidos en el distrito de Greenwood en Tulsa, Oklahoma. 

(No voy a contar la historia de la masacre de Tulsa, pero dejo esto aquí: https://youtu.be/TMjPNSLSQrI

Muy Recomendable: Primer capítulo de la serie Watchmen de Hbo Max, al menos los primeros 5 minutos.)

Un hecho que quedaría sólo para los libros de historia y Wikipedia. Si no fuera por la serie de Hbo Max, Watchmen de 2019 (que parte del argumento del comic homónimo de 1986), los sucesos de Tulsa probablemente  no habrían llegado a personas como su servidor. Es una historia que me deja en claro una cosa: las injusticias de hoy son las mismas del pasado. 

Esto lo saben todos los gobiernos, por ello condenas como las de Chauvin u otros solo son chivos expiatorios para dar contentillo a los y las disconformes. Son noticias para enviar un mensaje de control a los demás países, así como cuando Donald Trump tuteó que esta "Feeling Great" y al día siguiente fue diagnosticado con Covid 19. El tiempo, al final de tanto actuar, se repite y condena. 

Webgrafía:

Caso Floyd:




Caso Tulsa:



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